Libros con café y vino en la capital

Siempre han existido lugares en los que sentarse a disfrutar de un buen libro. Desde los parques al aire libre, en verano, a los antiguos cafés en los que se juntaban los gatos más intelectuales de Madrid. Es mítico el Café Gijón, que lleva ya más de cien años albergando cultura entre sus paredes. Dicho café data del año 1888, y ha recibido a escritores tan ilustres como Valle-Inclán, Alfonso Paso, Gerardo Diego, Francisco Umbral o Pérez-Reverte. El Café Gijón ha atravesado generaciones y generaciones de artistas. En él se celebraban tertulias y se observan, aún a día de hoy, gentes de todas las edades absortas en sus lecturas.

El Café Manuela es también conocido por sus tertulias y por tratarse de uno de los espacios culturales más transitados de Madrid. Desde poemas del maestro Joaquín Sabina hasta poemas de los autores más recónditos y menos leídos, han sido escritos en dicho café literario. El ocio también tiene lugar en el Manuela, ya que posee varias estanterías cubiertas de juegos de mesa y por supuesto, cócteles, cafés, vinos y pasteles pueden acompañar a una tarde de lecturas o una noche de risas mientras se juega al Tabú.

Pero dando aún más facilidades a los clientes, se han abierto nuevos bares y cafés en Madrid que no solo dan la oportunidad de acompañar a Cortázar o Hemingway con uan copa de Rueda, sino que también proporcionan a los lectores voraces todo tipo de libros. Tipos Infames es uno de estos lugares. Se trata de una librería especializada en narrativa independiente, pero a la vez también es una cafetería, una enoteca y una sala de exposiciones. Su fin ha sido adaptarse a los nuevos tiempos, ofreciendo productos de calidad y dejando a los visitantes de Tipos Infames con un buen regustillo en sus bocas y en sus manos.

Buena Vida, es otro de los locales que permite precisamente llevar a cabo lo que su nombre indica. Al igual que Tipos Infames, esta librería no solo ha sabido ajustarse a las necesidades de los lectores, sino también a los nuevos tiempos.  La Buena Vida dispone de una página web en la que informa a sus seguidores de las novedades y de los eventos que se celebrarán en su sala. Por otra parte, tienen también un Twitter en el que interaccionan a través de fotos y palabras.

Otro buen ejemplo es La Marabunta, una librería-café y espacio cultural nacido entre 2010 y 2011. Este espacio no solo tiene cabida para la literatura, sino que también deja hueco para los ensayos (de cualquier tipo). A diferencia del resto, este local es también una sede de productos agroecológicos. Sin embargo, coincide también en ser un lugar participativo, que está abierto a propuestas y al universo digital.

Algo un poco más clásico es Arrebato, una librería y editorial situada en Malasaña. En su página web muestran el catálogo de su librería, así como las recomendaciones de la semana. Además poseen también un apartado llamado Factoría Arrebato, en el que informan de los diferentes eventos como recitales, presentaciones o festivales relacionados con el mundo de la literatura.

Tanto las cafeterías más clásicas, como los espacios más modernos permiten a los lectores viajar entre las páginas de sus libros mientras disfrutan de un buen vino o café; eso sí, algunos más hechos a Internet y otros menos.

Tipos Infames. Foto: a_marga

Tipos Infames. Foto: a_marga

Entrada por: Nerea Crespo

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