Cristian Alcaraz, un joven poeta malagueño repleto de talento

Los poetas del S.XXI tienen tiempo, pero no lugar, ya que están situados por todo el territorio español. El sur del país ha dado a algunos de los grandes, sin ir más lejos a Federico García Lorca, y aunque las tierras de Andalucía estén más cansadas, su espíritu no lo está ya que sigue dando a luz a jóvenes talentos que llegan con sus versos allá a donde se proponen.  Cristian Alcaraz, malagueño del año noventa, es uno de ellos. Este joven, que vive en la ciudad de la catedral manca, estudia la carrera de Filología Hispánica, la cual compagina con sus estudios en la ESAD, de Dirección y Dramaturgia. Ha sido ya ganador de varios concursos, entre ellos el Premio de Poesía Jóven “Pablo García Baena”, que le llevo a publicar a través de la organizadora de este concurso, La Bella Varsovia, su poemario de Turismo de Interior. Este libro lo escribe Cristian como viaje hacia sí mismo, y su título viene dado por una de las clases de su profesor de Geografía.

Dos años después, en 2012, Cristian es seleccionado en el certamen de MálagaCrea 2012, en la modalidad de artes visuales, con su proyecto Poesía Dymo. Esta innovadora idea surge en la Fundación Antonio Gala para jóvenes creadores. El poeta malagueño, recibió una beca para el año 2011-2012 que cubría, en la fundación cordobesa, manutención y alojamiento. Durante ese año, Cristian, a quien siempre le habían gustado las máquinas Dymo, decide emprender un nuevo proyecto, consistente en imprimir versos en estas pequeñas tiras de plástico. La primera pegatina dejó huella en Madrid, en el metro de Ciudad Universitaria, bajo el verso de “que la vida iba en serio”, de Gil de Biedma. Poco a poco, la idea de Cristian se extendió por otras ciudades, especialmente por Córdoba, pero llegó incluso a otros países, pasando por Múnich e Innsbruck. Su fin es acercar un poco a la gente a la poesía, y que reaccionen como les plazca, bien parándose a leerlos o bien arrancándolos.

Una mirada desde la alcantarilla (Pizarnik). Foto: Cristian Alcaraz

Una mirada desde la alcantarilla (Pizarnik). Foto: Cristian Alcaraz

Además de este maravilloso trabajo, del año inmerso en un espacio de creación,  en un ambiente inspiratorio, Cristian saca adelante un nuevo poemario, La orientación de las hormigas. Es uno de los pocos casos en los que el título es previo al libro. El artista se documentó sobre estos insectos, leyendo acerca de ellos y viendo multitud de documentales, de forma tan profunda que finalmente acabaron pareciéndole bichos asquerosos. Este poemario, que saldrá el próximo año editado por Renacimiento, ha ganado el primer premio del Certamen Andalucía Joven de Poesía Desencaja.

El poeta ha escrito, junto con Alberto Cortés, también Seres Queridos, una obra teatral. Sin embargo, Cristian no se ha quedado saciado, y es por ello por lo que nace Cienfuegos. Al finalizar su beca en la Fundación, el escritor vuelve a su ciudad natal con un poemario bajo el brazo, algunas tiras con versos y nuevos amigos. Junto a estos, decide crear Cienfuegos, un taller pluridisciplinar en pleno centro de Málaga. En él se recoge la escritura, la pintura, la fotografía y el cine. Además de taller, este espacio es también un lugar en el que se realizan recitales poéticos y exposiciones. Con tan solo dos meses de vida, este dúplex de carácter minimalista pero rebosante de arte, es conocido ya por gran parte de la población malagueña. De momento, está teniendo un gran éxito, tanto que en uno de sus últimos recitales, Las Solas (en el que las lectoras fueron todo poetisas), el local tuvo unos doscientos visitantes.

Cristian llena con su talento la ciudad andaluza, y con una generosidad absoluta, promueve la difusión de cultura a través de proyectos como Cienfuegos o Poesía Dymo.

 

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Entrada por: Nerea Crespo

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