Hábitos de lectura en España

No existen unos datos oficiales sobre los hábitos de lectura en España. La cantidad de lectores es determinable a través de encuestas que realiza, entre otras entidades, el Ministerio de Cultura. Según dichos archivos, un 60% de la población española mayor de catorce años, afirma leer libros, aunque no todos ellos por ocio ya que algunos lo hacen por trabajo o por estudios. También predominan las lectoras sobre los lectores, así como quienes más pasan sus ojos por los libros están en la franja de edad de los catorce y veinticuatro años. No obstante, a pesar de ser los jóvenes el colectivo más lector en cantidad, no lo son en frecuencia, ya que afirman no leer de forma diaria o semanal por falta de tiemo o interés.

Con el cambio de los tiempos, el formato digital va cobrando mayor importancia entre los amantes de la literatura, y no los tan amantes, ya que el e-book y los ordenadores se han convertido en un elemento tremendamente práctico y rápido a la hora de trabajar. Así, las generaciones más jóvenes van abandondando cada vez más el papel para pasarse a los soportes electrónico, siendo más del 47% los que afirman utilizar los medios digitales para la lectura.

Por otra parte, uno de los géneros más abandonados es la poesía. ¿Por qué la gente no lee poesía? Según las estadísticas, un 0.6% de la población encuestada afirma que lo último que ha leído ha sido un poemario, quizás porque la moda sea ahora llenar el alma de libros de autoayuda. Se podría afirmar que se trata de uno de las materias prácticamente minoritarias. Poeta se ha convertido casi en un sinónimo de pasar hambre, no existe la concepción de dedicarse únicamente a los versos. Los poetas de hoy, se dedican con toda su alma a sacar estrofas de ellos mismos, pero su cuerpo lo llenan con otros trabajos que les proporcionan un salario estable.

Aun así, se dan en España varios espacios que al menos permiten a estas minorías reunirse para leer, escribir y disfrutar. En la capital proliferan en el barrio de Malasaña librerías y áreas culturales que dan lugar a la creación y a la distribución de la lectura. El barrio de Lavapiés, es también uno de los más visitados por artistas y bohemios, así como La Latina. Empiezan a ponerse de moda también los bares/librería, donde ojear un libro (o volcarse en él en profundidad, según las apetencias) es acompañado por una copa de vino o un café. Estos espacios, no solo se dan en Madrid, sino que también comienzan a emerger en ciudades de España donde la literatura estaba algo más caída.

Además de los espacios físicos que permiten la creación, al igual que sucede con los formatos de lectura, empiezan a proliferar las editoriales digitales. Es cada vez más común la unión de artistas a través de Internet, así como la existencia de antologias virtuales, que vinculan a poetas de toda España y dan la oportunidad de publicar a escritores jóvenes.

Por último, las Comunidades Autónomas tienen también su porcentaje de lectura. Madrid, Cataluña, Comunidad Valenciana y Andalucía, son las zonas donde la tasa es mayor, mientras que la menor es en Murcia, País Vasco, Castilla La Mancha y Castilla León. A pesar de los datos, que seguramente disten algo de la realidad, ojalá llegue el día en el que la poesía sustituya a la telebasura, que tanto abunda en este país.

Gráfico realizado por Juan R. Luis y Nerea Crespo (curso Introduction to Infographics and Data Visualization, Alberto Cairo)

Gráfico realizado por Juan R. Luis y Nerea Crespo (curso Introduction to Infographics and Data Visualization, Alberto Cairo)

Entrada por: Nerea Crespo

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