Ben Clark, un poeta de versos sentidos

Ben Clark nace en 1984, a inicios de verano, en la pequeña isla balear de Ibiza. Aunque de sangre anglosajona, ya que su madre es inglesa y su padre galés, Ben reside en España. Comienza a escribir sobre los diez años, y hasta ahora no ha parado de hacerlo. Con ya varias publicaciones a sus espaldas, este poeta acaba de recibir el Premio de Poesía Joven RNE, junto a Andrés Catalán. Su poemario conjunto, Mantener la cadena del frío, se puede encontrar en diferentes librerías madrileñas, algunas más comerciales, como La Fnac y otras algo menos conocidas. En esta obra, escrita a través de Google Docs, Andrés y Ben han ido retocando los poemas a dos manos creando así una obra poética que habla de comidas en soledad o en compañía, de los manjares más exisitos, del arte de comer o de neveras vacías.

Además de este último libro, Ben se ha ido adaptando a las nuevas tecnologías a través de su blog, el cual actualiza con versos tanto suyos como de otros. El poder comaprtir sin límites, es una de las ventajas de la poesía 2.0, o incluso podríamos denominar ya poesía 3.0 porque cualquiera puede ser creador, al igual que acceder a una cultura a la que antes le hubiera sido imposible.  Por otra parte, como bitácora, Ben incluye también en sus entradas vídeos o fotografía, introduciendo así elementos multimedia a sus estrofas más sentidas. Este tema de incluir composiciones audiovisuales a poemas, no es algo inventado por el poeta ibicenco. De hecho, esto es algo que se ha puesto de moda entre los escritores de la nueva generación, y tiene un nombre: perfopoesía. Se trata pues de hacer una performance de lo poético, de llevar las palabras que componen los versos a escena, rompiendo así con hemistiquos y rimas consonantes. Tanto éxito ha tenido la novedad, que se ha creado incluso un festival. Uno de los grupos más conocidos dentro de este sector es Poetiks, quienes realizan espectáculos allá donde pueden.

No obstante, Ben Clark no llega a jugar con las letras de forma tan extravagante. Se ciñe más a lo clásico (con respecto a las nuevas tendencias), pero por supuesto con un lenguaje mucho más directo y con una mente más abierta. Sus poemas tienen calidad, tanto, que ha sido ganador de varios premios, entre otros el Premio Nacional de Poesía Joven Félix el Grande y el Hiperión. Se le puede considerar de esta manera uno de los poetas influyentes dentro de la corriente literaria española del siglo XXI.

Entre sus poemarios se encuentra también Hijos de los Hijos de la Ira, cuyo título homenajea en cierta parte a Dámaso Alonso; Basura, para el cual realizó un gran trabajo de documentación, o El amor del dodo, algo más reciente. Ha publicado también con editoriales como Huacanamo o Delirio, dirigida por Fabio de la Flor.

Con una experiencia que ya tiene un cierto nombre, Ben se plantea seguir escribiendo y sacando a la luz nuevos proyectos, compaginándolo con su trabajo como profesor de instituto dando clases de inglés. Sin prisa pero sin pausa, este magnífico poeta seguirá haciendo disfrutar a los lectores voraces de versos llenos de sentido.

Entrevista por Nerea Crespo

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Entrada por: Nerea Crespo

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