Una “marea” de colores exige un referéndum y un fin a los recortes

Una marea de miles de camisetas verdes,  blancas, naranjas, negras y violetas, ha inundado hoy, 15 de septiembre, las calles de Madrid. Las diversas marchas, que comenzaron hacia las diez y media de esta mañana, desembocaron en la Plaza de Colón en protesta a los recortes llevados a cabo por el Gobierno de Mariano Rajoy. Más de 900 asociaciones y entidades han agrupado a los entre 50.000 y 65.000 manifestantes (según los datos ofrecidos por la Delegación del Gobierno).
La llamada Cumbre Social, formada por los sindicatos y más de 150 organizaciones civiles, ha jugado hoy un papel importante en la manifestación. Bajo el lema de “esta crisis no la pagamos” han transitado las aceras las decenas de miles de manifestantes, dando por concluida su caminata con la llegada a Colón, aproximadamente a las doce de la mañana.
Los diferentes colectivos han mostrado su rotundo rechazo a la reforma laboral que inició el Presidente del Gobierno meses atrás. Cada una de las cinco mareas que ha estado presente en la manifestación, ha reivindicado los derechos que afectan a su sector. La lucha contra recortes en educación pública, que ha perjudicado tanto a profesores (a través de disminuciones salariales, aumento de horas de trabajo, y múltiples despidos), como a estudiantes (debido a la reducción de medios y personal), se ha visto reflejada en la marea verde, que se ha mantenido unida  uniformemente a lo largo de la marcha. El color blanco ha sido el defensor de la salud pública, en la que se han aplicado últimamente los “tijeretazos” sanitarios que el Gobierno califica como necesarios. El cobrar a los inmigrantes ilegales por los servicios sanitarios públicos, así como la reducción de subvenciones, de sueldos, y el aumento de los despidos, conformaban una gran parte de las protestas que han podido escucharse a lo largo de la mañana en la marea blanca. A su vez, las camisetas naranjas, representantes de los trabajadores sociales, han resultado un apoyo al resto de colectivos, ya que se han mezclado con cada uno de estos. Por otra parte, miles de mujeres se han unido bajo el color violeta, con el fin de reclamar su derecho a decidir sobre su libertad sexual y exigir una protección ante los casos de violencia de género, así como en los de discriminación sexual en todos los ámbitos, incluyendo el laboral. Vestidos de color negro se han podido observar otros colectivos sociales, entre los que se encontraban cuerpos de bomberos y otros funcionarios públicos. También ha abundado el color rojo, en representación a los simpatizantes de CC.OO.
No obstante, más allá de este reclamo dividido en colores, las fuerzas se han aunado al llegar a Colón. Se ha exigido al Gobierno que exponga sus acciones políticas a un referéndum, así como el fin de los recortes y una devolución de los derechos laborales. La posibilidad de que se realice una segunda huelga general en el Gobierno del Partido Popular, ha sido comentada por el secretario general de CC.OO, Ignacio Fernández Toxo: “la huelga general es un recurso democrático, la llave para su realización la tiene el Gobierno, la tiene el Presidente del Gobierno”. Por otro lado, el manifiesto realizado por la Cumbre Social el día 10 de septiembre, ha sido leído. En dicha declaración se muestra una disconformidad ante los múltiples recortes, los despidos masivos, la pérdida de derechos tanto sociales como laborales, y el progresivo establecimiento de una ideología conservadora y confesional. También se acusa al Gobierno de su falta de legitimidad a la hora de implantar unas medidas inexistentes en su programa electoral.
Aunque ha sido una manifestación multitudinaria, en la que han participado personas procedentes de toda España, se ha tratado de una protesta bastante pacífica. A pesar de las cuatro detenciones realizadas a miembros del 15-M que se han negado a identificarse, según fuentes policiales “no ha habido ningún problema grave, ha sido una mañana bastante tranquila”.

Manifestación 15- S. Foto: Nerea Crespo

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